[Bestiario] Abuela del Pozo

[Bestiario] Abuela del Pozo
✍️ Maurick Starkvind 📅 22/06/2026

Abuela del Pozo

Ini 12 Atq 11 Def 13 Abs 2 P.V. 34 Dñ 1d6+1

Habilidades: Subterfugio 16, Empatía 15, Ocultismo 14, Nadar 14, Atención 13, Sigilo 12

Movimiento: 5 / Nado 10

Ataques:

Zarpas húmedas 11. Daño 1d6+1. Si la víctima sufre al menos 1 punto de daño, deberá superar una tirada de Físico a dificultad Difícil o quedará agarrada por la Abuela del Pozo. La Abuela del Pozo sólo puede tener agarrada una víctima.

Tirón al brocal 13. Sólo puede utilizarse contra una víctima agarrada o situada a menos de 2 metros de un pozo, charca profunda, aljibe o masa de agua estancada. La víctima debe superar una tirada de Físico a dificultad Difícil o será arrastrada hacia el agua. Mientras esté sumergida, comenzará a ahogarse según las reglas habituales.

Voz de la yaya 16. La Abuela del Pozo susurra con una voz familiar, dulce y gastada. La víctima debe superar una tirada de Inteligencia a dificultad Difícil o perderá 1d6 turnos acercándose lentamente al pozo, convencida de que alguien querido la llama desde el fondo. El efecto se rompe si recibe daño o si un aliado logra sacudirla, gritarle o interponerse físicamente.

Deseo pequeño. Fuera de combate, una Abuela del Pozo puede conceder favores menores: encontrar un objeto perdido, curar una enfermedad leve, revelar un secreto doméstico, secar una cosecha rival o maldecir un amor. Siempre exige un pago: un diente, un año de vida, un recuerdo feliz, el nombre de un hijo o una promesa formulada en voz alta.

Descripción

Las Abuelas del Pozo son criaturas anfibias y astutas que habitan en pozos antiguos, aljibes abandonados, fuentes comunales, lavaderos en ruinas y charcas escondidas bajo zarzas. Adoptan la forma de ancianas encorvadas, de piel verdosa y húmeda, ojos bulbosos, dedos largos y boca demasiado ancha. Suelen cubrirse con pañoletas, chales raídos, collares de cuentas, medallas oxidadas y amuletos hechos con huesecillos, botones, dientes de leche y mechones de cabello.

No atacan siempre de forma directa. Prefieren escuchar. Desde el fondo del pozo aprenden nombres, secretos, discusiones familiares, culpas viejas y deseos inconfesables. Cuando alguien se acerca a sacar agua, susurran con la voz de una madre muerta, una abuela querida, un niño perdido o un amante olvidado. Quien responde a la llamada ya ha dado el primer paso hacia el fondo.

Las Abuelas del Pozo no se consideran monstruos. Se ven a sí mismas como guardianas de los tratos antiguos: dan algo, reciben algo. El problema es que jamás explican el precio completo hasta que ya es demasiado tarde. En algunas aldeas se las tolera en secreto. Los vecinos arrojan monedas, leche, pan duro o dientes infantiles al pozo para mantenerlas contentas. En otras, se las invoca para resolver disputas, pedir lluvias o hacer desaparecer a alguien incómodo.

Habilidades Especiales

La voz bajo el agua

Una Abuela del Pozo puede imitar la voz de cualquier persona que haya oído nombrar junto a su pozo. Si conoce un recuerdo íntimo de la víctima, ésta guarda el dado menor en la tirada para resistirse a Voz de la yaya.

Trato sellado

Si alguien acepta voluntariamente un deseo concedido por la Abuela del Pozo, queda obligado a pagar el precio acordado. Romper el trato provoca una maldición a elección del Director de Juego: pérdida de voz, envejecimiento repentino, pesadillas, mala suerte, infertilidad de la tierra o atracción constante hacia masas de agua.

Cuerpo anfibio

Puede respirar bajo el agua y moverse por pozos, túneles inundados y corrientes subterráneas sin penalización. Dentro del agua guarda el dado mayor en tiradas de Sigilo y Nadar.

Manos de comadrona

Sus dedos son largos, fríos y sorprendentemente delicados. Puede desatar nudos, abrir cerraduras sencillas, coser heridas o arrancar dientes sin provocar dolor inmediato. Este “cuidado” siempre deja una marca húmeda y oscura.

Notas y curiosidades

Debilidad conocida: no pueden abandonar su pozo durante mucho tiempo. Si pasan más de 1d6 horas lejos de él, su piel comienza a secarse y sufren 1d6 de daño por hora hasta regresar al agua.

Sal y campanas: la sal arrojada al pozo les causa un dolor insoportable, aunque no las destruye. El sonido de campanas bendecidas les impide usar Voz de la yaya durante 1d6 turnos.

Nunca aceptes tres regalos: una Abuela puede ofrecer hasta tres favores pequeños antes de reclamar un pago terrible. El primero parece inocente, el segundo útil y el tercero irresistible.

Botín inquietante: en el fondo de su pozo pueden encontrarse monedas antiguas, juguetes hinchados por el agua, anillos de boda, dientes, estampas religiosas, cartas que nadie envió y huesos muy pequeños.

Uso en partida: funcionan mejor como amenaza social que como combate directo. Una Abuela del Pozo debe tentar antes de atacar. Su peligro no está en sus garras, sino en que suele ofrecer exactamente lo que los personajes necesitan.