[Bestiario] Buonotardo
Buonotardo
Ini 17 Atq 14 Def 16 Abs 0 P.V. 22 Dñ 1d6+1
Habilidades: Atletismo 17, Sigilo 15, Bailar 14, Atención 13, Rumores 12
Movimiento: 10
Ataques:
Patada de la vergüenza 14. Daño 1d6+1. Si la víctima sufre al menos 1 punto de daño, deberá superar una tirada de Destreza a dificultad Normal o caerá al suelo de forma particularmente ridícula.
Abrazo buenotardío 15. Solo puede utilizarse contra una víctima que se haya reído del Buonotardo durante la escena. La criatura corre hacia ella, la agarra por la cabeza y la obliga a mirarla a los ojos. La víctima deberá superar una tirada de Percepción a dificultad Difícil o escuchará: «Jo soc un buonotardo, et tu soc una bonanoite».
Si falla, su alma abandona el cuerpo y este queda inconsciente durante 1d6 horas. El alma regresa antes si alguien pronuncia el nombre de la víctima mientras hace sonar una campana, cascabel o instrumento semejante.
Descripción
El Buonotardo parece una cabeza humana de tamaño descomunal y expresión bobalicona, provista de dos brazos fuertes que brotan de sus sienes y dos pies desnudos bajo la barbilla. No tiene cuerpo, cuello ni vergüenza. Sus ojos son demasiado grandes, sus dientes demasiado blancos y su lengua se asoma siempre que está a punto de hacer una tontería.
Aparece en caminos solitarios, cruces de senderos, puentes estrechos y entradas de aldeas. Puede pasar horas inmóvil junto a una cuneta, fingiendo ser una piedra con bigote, hasta que un viajero se acerca. Entonces se pone a hacer muecas, canta mal, se cae de espaldas, imita animales o trata de llevarse las botas de alguien sin dejar de mirarle a los ojos.
No busca comida ni tesoros. Busca reacciones, porque la risa es su alimento, pero también su ofensa más grave: quien se ríe de él demuestra que ha comprendido que el Buonotardo es un imbécil, y esa revelación le resulta insoportable. Entonces deja de ser gracioso, corre como una exhalación y pronuncia sus palabras malditas.
Algunas gentes lo consideran un hada traviesa; otras, un espíritu extraviado que aprendió a hablar en demasiadas lenguas y ninguna bien. Lo cierto es que, cuando desaparece con un alma a cuestas, suele dejar detrás una carcajada que nadie recuerda haber oído.
Habilidades especiales
Tontería irresistible
Quien vea al Buonotardo hacer una de sus payasadas deberá superar una tirada de Inteligencia a dificultad Normal o no podrá evitar reírse, sonreír o burlarse de él. Una criatura que conozca su naturaleza guarda el dado mayor en esta tirada.
Pies de demonio
El Buonotardo guarda el Dado Mayor en las tiradas para correr, saltar, perseguir o escapar por caminos, senderos y puentes.
Cabeza dura
No puede ser derribado ni agarrado de forma convencional. Sin embargo, queda aturdido durante un turno si recibe daño de una campana, un badajo o una sartén de metal.
Notas y curiosidades
- Comportamiento: evita combatir hasta que alguien se ríe de él; entonces se centra solo en esa víctima.
- Debilidad conocida: no soporta que ignoren sus gracias y se marcha refunfuñando si nadie reacciona durante varios minutos.
- Botín: bajo su lengua guarda botones, cucharillas, monedas sin valor y pequeños objetos robados a viajeros.
- Uso en partida: funciona como encuentro cómico que puede volverse inquietante en cuanto alguien se toma sus tonterías a risa.
Señales de presencia
Antes de encontrarlo, los viajeros suelen creer que alguien les observa desde detrás de un mojón.
- Risas infantiles que suenan al revés.
- Huellas de pies descalzos que empiezan y terminan en mitad del camino.
- Sombreros, cucharas o botas colocados sobre las ramas de los árboles.
- Un canto desafinado que repite «buonotardo» cada vez más cerca.
Imagen del Buonotardo realizada con IAg. No tiene copyright.